Juanelo

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miércoles, septiembre 13, 2006

A ti, estes donde estes...

Con el viento llegaste y con el te fuiste ( Recuerdos)

A la musa que algún día ilumino mi vida...

Caminaba por un prado lleno de fantasmas de vidas pasadas, bajo las sombras de árboles milenarios testigos de muchas historias increíbles, cuando al voltearme una luz me segó. Trate de mirar hacia el resplandor, que era de una blancura y pureza insoportable, y lo único que alcancé a percibir fue una figura femenina...
Traté de mirarla nuevamente pero tuve que apartar mi vista, ya que su pureza era tan grande que me hacia avergonzar, ella dio dos pasos hacia mi, si es que realmente tocaba el piso, con una gracia y delicadeza etérea, como si el viento girara a su alrededor y la moviera suavemente, se acercó a mi y tomó mi cara entre sus manos, levantó mi rostro y su contacto fue tan cálido y suave que me sentí flotando en medio de un remolino que me protegía, la miré nuevamente, y vi unos ojos tan bellos como el cielo, unos ojos que decían mucho mas que cualquier palabra, cerré los míos para tratar de atrapar esa visión, pero mi limitada mente no podía imaginar tanta belleza pureza y perfección, por un momento tuve miedo, miedo de que al abrir mis ojos y volver a mirar, esa visión hubiera desaparecido, pero la corriente de aire cálido que me rodeaba casi acariciándome y la suavidad del contacto de sus manos en mi rostro, me decían que seguía ahí, viéndome, sonriéndome...
Me atreví a mirarla nuevamente y vi los rayos de sol que se filtraban entre sus cabellos, me sonrió nuevamente y tomé su mano, me acerque a ella y sin pensarlo la besé suavemente en sus labios, ella se sonrojó y por un momento la brisa fue mas fuerte, nuevamente me sentí avergonzado y traté de huir, pero su mano me detuvo, sonrió, me miró y me besó...
Nuestros labios se fundieron unos segundos, un suave beso, cálido y apasionado, que me hizo sentir que el viento a mi alrededor corría mas fuerte y se arremolinaba a mis pies haciéndome subir cada vez mas alto, pero no tuve miedo, ya que a su lado estaba seguro...
Caminamos en silencio, contándonos nuestros secretos con miradas y sonrisas, de vez en cuando hablábamos y en ese momento la gente nos notaba, el resto del tiempo pasábamos entre ellos como fantasmas riéndonos en sus caras...
Así paso ese día y llegó el momento en el cual no había pensado pero sabía que vendría, nos sentamos, nos miramos y besamos largamente, no hubo lágrimas, pero nuestras miradas nos decían todo, y así fue, tal como llego se fue, con el último brillo del ocaso, envuelta en corrientes que hacían ondear sus cabellos, su brisa me acaricio el rostro por última vez al pasar y se alejo junto a ella...
Esa fue mi historia, mi vida en un día, renacer, felicidad y tristeza en un día, a veces pienso en ella y miro el cielo invocando su rostro sin nombre, es entonces cuando el viento comienza a soplar y yo dejo abierta mi ventana, ya que se que siempre traerá algún beso o alguna de sus caricias...

Dago Grunge Still surviving…2005

jueves, septiembre 07, 2006

Despues de mucho tiempo he vuelto al ruedo, no se por cuanto ojala k esta vez dure, ya ni se k habia subido y k no, ojala este sea nuevo, bueno k lo disfruten es un poko largo pero me gusta es uno de los primeros cuentos k escribi, saludos y gracias a todos por sus mensajes
suerte adeUC

Figuras en el mar.


Todo comenzó una noche como cualquier otra, ya eran casi las tres de la madrugada cuando comencé a fumar mi último tabaco del día en la pipa de mi padre, ya no quedaba ron el la botella, pero aún la sostenía en mi mano, el cielo estaba alumbrado por miles de estrellas y una luna llena que brillaba con tal potencia, que bañaba de amarillo y dorado el mar.
Estaba totalmente hechizado por el sonido de las olas estrellándose en la orilla y el viento en mi cara aceleraba el efecto del ron en mi cerebro, me disponía a volver a casa cuando vi una silueta tendida en la playa con sus piernas sumergidas en el agua, pensé que esa visión era producto del alcohol y frote mis ojos para despertar y poder ver mejor, pero seguía viendo lo mismo, me levanté para acercarme hasta él o ella y perdí el equilibrio a causa de las copas de más y rodé por las rocas en que estaba sentado hasta caer en la arena, el golpe fue fuerte, pero me levanté inmediatamente para poder contemplar esa extraña figura que yacía tirada en la playa, pero fue grande mi sorpresa al ver que esa figura no estaba, no supe cuanto tiempo había estado tirado en la arena, lo que para mí había sido un segundo, fue unas cuantas horas de inconciencia, ya que al mirar nuevamente la luna que antes estaba sobre mí, ahora solo la podía ver perdiéndose en la inmensidad del mar.
Llegué a mi casa a eso de las seis y no podía alejar de mi cabeza esa extraña silueta recostada en la playa, producto del alcohol, mi imaginación o totalmente real, seguía ahí, una creatura creada por Dios al igual que yo, lo extraño era que sin poder asegurar que era una mujer, algo dentro de mí me indicaba que así era, decidí irme a descansar, ya que me esperaba una larga jornada de trabajo, no sin antes invocar a la supuesta mujer de la playa en mis sueños, así fue como comenzó todo.
Al terminar mi día de trabajo me dirigí nuevamente a la playa con la esperanza de encontrar a la musa que había inspirado mis sueños, ¡casi caí de emoción al ver que ahí estaba!, pero no me atreví a acercarme mas a ella, tenia incluso un poco de miedo, así que me conforme solo con mirarla de lejos hasta que el sueño me venció...
Desperté con el ruido del aleteo y el griterío de las gaviotas, mi mano estaban congeladas y al ponerme de píe, me di cuenta que el resto de mi cuerpo y mis huesos también, la mañana estaba nublada y el frío calaba los huesos, así y todo tuve que ir a trabajar.
Pasaron semanas con la misma rutina, ella acostada allá, lejos en la playa, (ya no tenía duda de que era real y que debía ser una mujer), y yo acá sentado en la misma roca donde escribo ahora este relato, a mas de cien metros de ella, hasta que una noche me decidí, ya no podía esperar ni aguantar más, tenía que salir de esa incertidumbre, era ahora o nunca, esa noche estaba totalmente sobrio, y solo respiré hondo y partí, nuevamente la luna estaba totalmente llena y clara sobre mí, llenando de plateado y dorado la vista, al acercarme a ella mi corazón comenzó a latir cada vez mas aprisa, me detuve un momento para tomar aire y encender la pipa pero sin quitarle la vista de encima por temor a que desapareciera, seguí caminando cada vez mas rápido, mi corazón ya no cabía en mi pecho y en cualquier momento saltaría por mi boca, el sudor cubría mi cuerpo, mi cabeza estaba a punto de estallar, parecía que toda la sangre de mi cuerpo era bombeada hasta ella, mis ojos me ardía, mi vista se nublaba, mi cara debía estar roja al igual que todo mi cuerpo, un enorme calor brotaba de mi bajo vientre si saber porqué, inundando todo mi cuerpo a pesar del frío reinante, seguía caminando, una bocanada grande de aire y otra de humo, ese era mi ritmo, a medida que me acercaba a ella comencé a sentir un aroma muy fuerte, un olor parecido a algas, pescado fresco, a mar, que me hizo recordar la caleta, mi trabajo, mi primera novia, a la cual poseí en medio de pescados frescos, en la bodega de mi barco, comencé a sentir como se endurecía mi entrepierna y se tensaba mi pantalón a medida que el olor era mas fuerte, de pronto algo me detuvo, ¿qué le iba a decir?, ¿qué diablos le diría cuando la tuviera en frente?, estaba a punto de dar media vuelta y regresar por donde había venido cuando ella me miró y me sonrió, al mirar su belleza sentí que mis piernas se derretían y me dejé caer en la arena, ella volvió a sonreír y me invitó a acercarme con un gesto de su mano, al cual yo respondí arrastrándome por la arena hasta donde ella estaba ya que no me sentía con fuerzas para poder ponerme nuevamente de píe, me senté a su lado y la contemple por un largo rato, hasta que ella rompió mi silencio con una pregunta:
- ¿Por qué has tardado tanto en acercarte a mí?, yo he estado acá todas las noches esperando por ti y tu solo mirabas desde lejos -
Quedé absorto, totalmente sorprendido, nunca pensé que ella supiera de mi presencia todas esas noches. Cuando traté de articular algún tipo de respuesta ella me detuvo poniendo dos de sus dedos en mi boca:
- Ya hemos perdido demasiado tiempo, me dijo, te necesito, necesito tu calor antes que sea demasiado tarde -
Antes de que pudiera entender algo de lo que decía, comenzó a desabotonar mi camisa...
Ella llevaba un vestido blanco semi-transparente, y a juzgar por como se marcaba su cuerpo en el, no traía nada debajo. Cuando estuve completamente desnudo, ella comenzó a besar mi cuerpo que al sentir el contacto de sus labios se lleno de todo tipo de escalofríos, yo aún no entendía nada, pero no podía perder esta oportunidad, traté de quitar el vestido de sus hombros y ella se acercó lentamente, me abrazó y al oído me dijo:
- Anda, no tengas miedo, esta noche seré tuya -
Sus pechos quedaron frente a mi, eran grandes y hermosos, perfectos, el resplandor de la luna les daba un tono dorado, casi blancuzco, al tocarlos sentí la frialdad de su cuerpo pero al mismo tiempo un calor inundó el mío y quemó mis manos. Cuando traté de quitarle el vestido por completo ella me detuvo, se abalanzó hacia mí llenando mi cuerpo de besos y caricias como nunca antes lo habían echo, se subió sobre mí y me pidió que la tomara, nunca quiso quitarse completamente el vestido, aunque yo se lo había pedido, pero a esas alturas ya que importaba...
Esa noche hicimos el amor, fue algo genial, perfecto, indescriptible, subir y bajar del cielo cuantas veces deseara, ver como sus pechos danzaban al ritmo de mi cuerpo... y me perdí, desaparecí entre besos y caricias hasta que no supe mas del mundo real...
Desperté tirado en la orilla del mar, totalmente vestido, lo único que podía pensar era que todo había sido un grandioso sueño, pero su aroma estaba impregnado en mi ropa y su vestido estaba junto a mí, ese día no fui a trabajar, no me sentía con ánimos de ir a la caleta, lo único que cabía en mi mente era su figura. Seguí yendo a la playa todas las noches, pero mis esfuerzos eran en vano, nunca volvería a verla, sentía deseos de pararme en medio del mar y gritar su nombre, pero ni siquiera lo sabía, así pasaron meses y perdí todas las esperanzas de volver a verla, de tanto pensar en ella recordé una historia que me había contado mi abuelo, era acerca de una mujer en la playa, que él se había enamorado y que nunca la había vuelto a ver, pero no recordaba mas, sabía que había olvidado algo importante pero no podía precisar que, con esta y muchas ideas en la cabeza, seguí sentándome todas las noches en la misma piedra, bebiendo ron y fumando pipa, invocándola con mi pensamiento, pero sin obtener respuesta.
Una mañana en la caleta sentí un gran alboroto, ya hacían casi seis meses de mi extraño encuentro, gente corría, otros gritaban y reían, algunos lloraban, la curiosidad me sacó de la cama y fui a ver que era lo que pasaba, pero cuando me dirigía hacia allá un mal presentimiento cruzó como un rayo por mi cabeza, ya estaba cerca y comenzaba a entender lo que la gente hablaba, un sentimiento extraño me impulsó a correr, veía algo entre las redes de un barco, toda la gente que ahí estaba decía palabras de asombro o solamente se limitaba a gritar, hasta que alguien mencionó sirena, mi cuerpo tambaleó, mis oídos zumbaron, mi corazón se aceleró y mi abuelo se me vino a la cabeza, esa era la historia, cada cierto tiempo las sirenas vienen a la tierra a ser fecundadas por un marino para así preservar su especie, ya que en ella no existen machos, al menos eso era lo que mi abuelo decía que le había sucedido a él, pero era un borracho, no podía estar diciendo la verdad, todo era producto de su imaginación, pero yo nunca pude ver sus piernas, no, no podía ser, era imposible, a menos que... , comencé a correr más y más aprisa, sentía las voces cada vez mas fuertes pero no las entendía, vi a alguien que enterraba un cuchillo en su cuerpo, ya no había duda, mi abuelo decía la verdad, corrí, alguien gritó, todo se llenó de gritos y murmullos de sorpresa y terror, fue tarde cuando por fin pude abrirme paso entre la gente y llegar hasta donde ella estaba y ver su cuerpo azulino y plateado con sus grandes pechos y su cola doblada hacia un lado, abierta de pies o cola si se pudiera decir a cabeza como un gran pescado yacía mi amor tirada en el muelle, pero lo que me impactó mas que su cuerpo he hizo estallar mis lágrimas, fue ver a mi hija en su vientre, reposando junto a ella en un viaje sin retorno...


Fin.

sábado, julio 01, 2006

Hace mucho k tenia botado esto, asi k subo un cuentito volviendo a mis origenes jaja saludos a todos los k aun se dan un tienmpo y leen esto

La espera. (venganza)


La luna entraba por mi ventana avisándome que otra noche había llegado, pero no me importó, sabía que de todas formas vendrían y que yo tendría que esperarlos.
Me senté a la mesa de espaldas a la puerta, encendí un cigarro y tomé un trago de ron, no podían tardar, ya era hora, yo había matado a muchos de sus compañeros y era hora de que tomaran revancha, pero aún no llegaban, ¿qué era lo que esperaban?, ¿porqué me torturaban de esa manera...?
En una mano un cigarrillo, en la otra una pistola, sabía que no me servía de nada sin sus balas de plata, tampoco me quedaban estacas, pero no moriría trabajando, no dejaría que me sorprendieran mientras hacía mas... ,un escalofrío subió por mi espalda, morir luchando, un pensamiento idealista utópico, comencé a sentir aleteos y gruñidos, risa y maldiciones, estaban aquí, pero aún no se decidían a atacar, mi corazón bombeaba mas rápido y mi pulso se disparaba a las nubes, ellos lo sabían, lo sentían ,lo olían en el aire, los excitaba y los incitaba a atacarme, me iban a vaciar y yo lo sabía, su venganza sería cruel, pero yo estaba preparado, mi corazón latía cada ves mas rápido, sentía como llegaba la sangre a mi cabeza, percibía como corría y subía por mis venas recorriendo mi cerebro, lo sentía y ellos también, lo disfrutaban, lo esperaban, les divertía mi miedo, sabia que estaba rodeado...
Revisé el cargador de la pistola, una automática, en otra situación me hubiera servido, hubiera sido mi salvación, una extensión de mi brazo asesino, pero las balas eran de plomo, estaba perdido... , abrieron la puerta de improviso y con violencia, volteé y vacíe el cargador, pero no sirvió de nada, ellos reían y sin otra opción me entregué a su sed, a su venganza, pero fue peor de lo que pensaba...Amaneció y el sol comenzó a quemarme, mi cuello ardía en dos diminutos puntos, estaba completamente desnudo y atado de pies y manos en el patio de mi cabaña, el sol derretía mi cuerpo... , no me habían vaciado, solo me habían convertido en uno de ellos, un cuerpo sin vida dejado al sol que ni siquiera disfrutaría su eternidad, sentía con extraña fascinación como mi sangre golpeaba mis sienes, su venganza fue mejor de lo que creía, una gran carcajada subió a mi boca...

viernes, junio 16, 2006

En pleno colapso

Volverme un asesino sería raro,
pero es la única opción para no dejar que me pisoteen
y que me maten primero,
tomar una pistola de palabras,
una espada de sentimientos
y una metralleta de mentiras,
comenzar a disparar y a luchar contra todo aquel que se interponga en mi camino,
ser una máquina de destrucción,
un sembrador de miedos y penas,
Korn suena,
y yo comienzo a matar gente en mi cabeza,
el primer paso esta cumpliéndose,
mi cabeza negra,
sin pensamientos,
no hablar con nadie solo matar,
matar con la mirada,
con actitudes,
crear zombis que llenen mi alrededor
y así justificar mi mundo lleno de miedos y resentimientos,
escupir todo en un papel y volverme uno de ellos,
solo vagar por el mundo entre cuerpos sin vida,
empujándolos al vacío y abriéndome paso entre ellos,
pisoteando sus cabezas inertes,
solo vivir y no dejar vivir,
sentir sin sentir,
saborear el cuerpo de alguna mujer
y dejarlo tirado sin vida en alguna esquina muerta para darle ambiente,
y solo correr,
correr y reírme de lo estúpida que puede ser la gente ante una cara bonita,
Korn sigue sonando,
mi cuerpo se llena de adrenalina,
miles de gritos de impaciencia se escapan por mis poros,
ya no me interesa mi vida,
solo vagar y asesinar gente,
estrujarlos como naranjas y botar las sobras,
saborear su vida y ennegrecer la mía,
mi corazón ya es una piedra,
ni siquiera podría tener compasión por mí mismo,
mi mano no deja de escribir,
todo gira,
el dolor es mi mejor compañía,
la soledad mi escondite,
la oscuridad mi escudo,
matar y vivir,
vivir y matar,
la locura viene,
es parte de mí,
miles de hormigas recorren mi cuerpo,
me excita pensar esto,
podría masturbarme al pensarlo
y horrorizarme luego al verlo
y darme cuenta que fui capaz de hacerlo.


En pleno colapso.

Fin...?

lunes, mayo 22, 2006

La vida es un eterno colapso para bien o para mal, si alguien me pregunta si me pasa algo no es nada solo otro colapso...

La vida escapa lentamente por mis poros,
por mi nariz cuando respiro,
por mi boca cuando hablo,
por mis labios cuando beso,
por mis manos cuando las comparto con alguien,
por mí cada vez que me levanto y trato de vivir una vida llena de limitaciones, traiciones,
mentiras y el mundo...
Toda esa gente que ha pasado por mí,
toda esa maldita basura que circula a mi alrededor,
todas esas bullshit que escucho todos los días,
todas esas hueas que tengo que ver y soportar a diario tienen algo de mí,
me van matando lentamente,
van robando el poco d vida que me queda
y me van dejando en una oscuridad absoluta,
¿por qué tengo que dejar que todos tomen algo y yo no tomo nada?,
es mejor asesinar que dejar que te maten,
tengo que reaccionar antes que me dejen sin nada para mí,
matar es la única opción,
pero...
¿para qué matarlos y alejarlos de toda esta mierda,
si es mejor matarlos en vida
y dejarlos como zombis que luchan por conseguir algo de ella... ?


A punto del colapso.

Fin...?