Juanelo

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martes, febrero 16, 2010

A nadie


Mi corazón se rompe como muchas otras veces antes, ¿cual es la diferencia?, que esta vez no sé si tenga fuerzas para seguir recogiendo los pedazos que van quedando en el camino, creí volar nuevamente, y me aferré con todas mis fuerzas a un sueño inconcluso, traté, prometo que lo hice, di todo lo que podía, solo dejé algo para el mañana, quizás ese fue el error, mirar adelante sin ver lo que tenia en frente, nuevamente llega la noche y mi vieja compañera se apodera de todos los rincones de mi departamento, que cada vez se hace mas grande, o quizás soy yo el que se va encogiendo, pero de todas formas demasiado lento, muy lento para mi gusto, ya nada calma el dolor, solo lo hace mas fuerte, inunda ese agujero que siempre ha estado ahí, pero que a veces disminuye hasta casi desaparecer, pero hoy consume, y se hace gigante atrapando todo lo que está a su paso, tragando y escupiendo mis sueños, esperanzas y recuerdos, los escupe y me hace verlos, sentirlos, palparlos, casi puedo saborearlos y recordar todos esos buenos momentos que han quedado tan atrás, alejándose cada vez más, pero incrustándose en lo mas profundo de mi alma, dejándola casi sin espacio para poder vivir, solo quiero creer, no sentirme un idiota y creer, saber que lo que creo y veo no es solo parte de un sueño romántico que está dentro de mi cabeza, saber que estarás ahí cuando despierte por la mañana y que no te iras cuando vuelva a cerrar los ojos.

lunes, julio 06, 2009


No es un complejo de Edipo solo un merecido reconocimiento


La nostalgia, presente y futuro. Para ti y por ti.


Nostalgia de lo vivido, tenido y sentido, entre maderos de una casa agrietada, con música de Silvio de fondo, de la ausencia y de ti de acuerdas de esa? El olor a un piso recién encerado, a piel recién salida de la ducha a pelo recién lavado, con una luz tenue de la cocina y el olor a un libro nuevo abierto por primera vez, yo te miraba como preparabas la cena y llorabas cuando cantabas esas canciones, te veía y nunca entendí el porque, era un momento íntimo, los dos solos, recuerdas esos años, solo tu y yo, yo te miraba y te admiraba por lo grande y fuerte que eras, y trataba de aprender y de leer más rápido apara que te sintieras orgullosa de lo rápido que aprendía, pero aún así te seguía mirando y no entendía el por qué de tus lágrimas. Así fue pasando el tiempo, y nuestros momentos cada vez se hicieron más lejanos, ahora había más gente en la casa, los olores ya no solo eran nuestros, había más ruido y nuestros momentos cada vez se fueron haciendo menos íntimos y más lejanos, hasta que se quedaron solo en un buen recuerdo y fueron olvidados por largo tiempo. Ahora, mientras escucho esa canción de Silvio añeja y casi perdida, todos esos olores y recuerdos afloran con una nitidez casi morbosa, mi nariz se llena de ese olor de cera y mis oídos con la tranquilidad del ocaso, con el olor de velas en aquellas noches más oscuras, con la música fuerte para ocultar los terroríficos sonidos exteriores de una lucha totalmente ajena a mi universo, tratabas de ocultar ese sufrimiento externo que al mismo tiempo era tan tuyo y tenias tan dentro de ti, nunca lo entendí y a veces hasta llegue a creer que tus lágrimas eran por mi culpa, pero siempre estabas ahí, fuerte como un roble inculcándome valores y regalándome esa misma fortaleza que te llevó a estar donde estas ahora, solo tu puedes decir si todo aquello fue bueno o malo, y si tu vida ha sido plena o totalmente vacía, has vivido por mí mas de lo que cualquier persona podría haber vivido, y hecho cosas que cualquier persona preferiría olvidar, enciendo un cigarro y nuevamente escucho tu canción, miro a través de los muros de mi departamento y añoro esos días, en que solo éramos tu y yo, no por egoísmo, si no que por que han sido los momentos mas reales que he tenido junto a ti, una figura de sacrificio y amor que cualquiera desearía tener, por todo eso y mas, nunca dejaré de defenderte y seguiré luchando con la misma fuerza que tu lo haces por todo lo que me parece justo y por mirar adelante aunque la corriente a veces me llene los ojos de agua, gracias por ser, por estar, y por haber estado conmigo cuando más lo necesité, tomando mi mano para ayudarme a ponerme de pie, y dándome palmaditas en la espalda cada vez que subía un peldaño de esta gran escala que es la vida. Te amo Mamá y siempre llevaré la bandera de tu nombre y tus ideas los mas lejos que pueda llegar, luchando con orgullo por dejarla lo mas alto posible.

jueves, noviembre 06, 2008


La decisión

Siempre que miraba las luces de los autos tenia el mismo temor, la imagen de la niña ensangrentada se le repetía una y otra vez sin poder alejarla de sus recuerdos, casi la había salvado, eso era cierto, pero a pesar de todos sus esfuerzos ella estaba muerta, había ido a visitar un par de veces su tumba, pensando que con esto aliviaría el dolor y la culpa, pero aún así, su cara deformada por el dolor y cubierta de sangre seguía ahí, grabada en sus retinas, repitiéndose todo el tiempo, la misma escena; ella alzaba los brazos, el la tomaba y la sacaba del automóvil. ¿Quién podría haberle dicho que ella estaba muerta incluso antes de que el la rescatara...?, de todas formas seguiría escuchando sus débiles latidos y su aliento como un susurro, en medio de un huracán. Al llegar los paramédicos todavía seguía reanimándola, y aún cuando la niña estuvo dentro de una bolsa, sentía sus latidos y su respiración, dos veces corrió a tratar de abrir su improvisado ataúd, a pesar que los paramédicos le aseguraron que estaba muerta, nadie entendió nunca por que la desesperación por salvarla, sobretodo por que el viajaba al menos 6 vehículos por delante del de la chica, nunca nadie entendió tampoco el porque de su obsesión por buscar a su familia y pedirle perdón, ni él nunca comprendería por que no llevarla cuando ella se lo pidió unos kilómetros antes del accidente...

martes, septiembre 09, 2008

Este escrito igual es viejo y repetido, creo, pero espero sea un nuevo inicio.

si va a leer deje su mensaje que lo disfrute

Camino a la luz. (el final del corredor)


Al despertar todo estaba oscuro, solo se veía una luz anaranjada al final de lo que parecía un pasillo que no era mas que un punto a la distancia, comencé a caminar hacia ella con los brazos extendidos temiendo chocar con algo. Cuando llevaba unos diez pasos avanzados, tropecé con algo que estaba tirado en el piso, sin saber por que le hablé y sin saber por qué me respondió. Ese algo resultó ser una persona, que al igual que yo, despertó en medio de la nada y comenzó a caminar hacia la luz, pero él había desistido, ya que no confiaba en ella, se había sentido más segura en medio de la oscuridad, sin hambre ni frío, ahí tirada hasta que algo pasara. Traté de convencerla de que siguiera adelante conmigo pero no tuve éxito, después de rendirme en mi intento, seguí avanzando hacia mi luz de esperanza en medio de esa oscuridad, dejando atrás esa figura que sin saber por que me resultaba demasiado familiar.
Pensé que sería mejor buscar la orilla, para así aferrarme a algo al caminar y de esa manera sentirme un poco mas seguro, me detuve y caminé treinta pasos hacia la derecha sin voltearme en esa dirección, si no que caminando de lado con la vista siempre fija en la luz y con mi brazo derecho extendido para tocar la pared (si la había), y no chocar con ella, pero no encontré nada. Un poco desilusionado, pero sin ánimo de darme por vencido, caminé cincuenta pasos mas de la misma manera, pero el resultado siguió siendo el mismo, en ese momento pensé que lo más probable era que había equivocado el lado y que la pared mas cercana estaba hacia la izquierda, extendí mi otro brazo y comencé a devolverme de la misma manera en la que había llegado.
Cuando hube avanzado ochenta pasos, (y si no me había desviado demasiado), debería estar en el mismo lugar del que había partido, tomé aire y comencé a andar nuevamente contando mis pasos tal como la vez anterior, caminé ciento noventa sin encontrar nada, ya mi desilusión era plena, no sabía por que estaba allí, no sabía donde estaba, no sabía hacia donde iba, todo era oscuridad, (excepto la luz al final del pasillo, aunque ya siquiera estaba seguro que fuera un pasillo), sin saber que hacer, comencé a sentir miedo, y si esto era lo suficientemente ancho para alejarme de la luz y perderme definitivamente en la oscuridad?, pensando en un metro por paso y pensando en que ya había contado doscientos setenta, el pasillo o lo que fuera medía al menos doscientos cincuenta metros, y pensando en que la luz era solo algo diminuto a la distancia, ¿quién me podía asegurar que aquello no era mas que la ranura de una puerta de la cual yo no tenía la llave y que se hallaba mucho mas cerca de lo que parecía?, pero por otra parte había caminado ciento noventa pasos hacia la izquierda y la perspectiva en la cual se veía la luz no había cambiado en absoluto y si esa luz hubiese sido algo tan pequeño como una ranura y se hubiera encontrado a una distancia prudente, por lo menos se hubiera movido un poco hacia la derecha, por un momento no supe que pensar, por otro lado había contado trescientos cincuenta pasos, eso quería decir que no me había tomado mas de seis minutos todo eso, recordé a ese extraño ser tirado en el piso y no quise darme por vencido y terminar igual que él, seguí pensando que podía alcanzar la luz antes de lo esperado, volví a caminar ciento ochenta pasos hacia la derecha para al menos volver al punto del que había partido y así mantener la ruta por la que venía.
Al intentar caminar hacia la luz nuevamente, sentí que mis piernas flaquearon y caí hacia delante con mis brazos extendidos pero algo detuvo mi marcha, algo frío, muy liso, en mis pies yacía una especie de cable muy grueso (fácilmente confundible con una serpiente), el cual había provocado mi caída, traté de incorporarme y me di cuenta que la luz seguía igual de pequeña al otro lado del muro, pero ahora se había vuelto mas brillante, seguí tocando la pared que me separaba de la luz, ahora totalmente seguro que era una especie de vidrio mas flexible, y no dudé en romperlo, lo golpeé con mis puños tan fuerte como pude y miles de trocitos de esa pared se incrustaron en mis manos, sentía como la tibia sangre comenzaba a cubrirlas, pero ni eso ni el dolor importaban ahora, cada vez me sentía mas cerca de mi meta, agrandé el agujero con mis pies y lo atravesé, no sabía porqué, pero mi corazón latía mas fuerte que nunca, ahora sí, la luz se estaba agrandando, me llamaba, algo en mí me decía que no fuera, recordé a la persona tirada en el piso y la sentí parte de mí, como si hubiese estado solo en mi cabeza tratando de aconsejarme y ahora me rogara que volviera, que no me acercara a la luz, todavía se adherían a mí trozos de ese extraño vidrio, estaba bañado de una mezcla de sangre con un líquido viscoso que corría a mis por mis pies hacia la luz, sin poder explicarlo ese líquido me pareció demasiado familiar ya no había dolor, solo ansiedad, me di cuenta que la luz era cada vez mas grande y no porque yo fuera acercándome hacia ella, parecía tener vida propia, como un agujero que se agranda por si mismo para tragar todo lo que está a su alrededor , la luz se hacia cada vez mas potente, mas intensa, la oscuridad se estaba yendo, podía ver mi cuerpo que estaba completamente desnudo, podía ver mis manos que me parecieron demasiado pequeñas y que al igual que el resto de mí, estaban cubiertas de sangre mezclada con ese extraño líquido, todo era muy familiar, pero ¿porqué?, por un momento me detuve, no sabia por que , pero la luz se hacia cada vez mas grande, ya con mayor claridad pude darme cuenta que lo que me había parecido vidrio en una primera instancia, era una especie de membrana transparente, que la sangre en mi cuerpo y mis manos no era mía, ya que no tenía ninguna herida, por un momento comencé a entender, no había encontrado paredes por que no había caminado y cuando realmente lo hice, caí y choqué con aquel muro que ahora estaba completamente destruido, nunca había encontrado a ninguna persona, ya que solo era una voz en mi cabeza que bien pudo ser mi conciencia, comencé a recorrer el lugar con mi vista y lo reconocí inmediatamente, de improviso la luz se hizo demasiado grande y potente, ya no era anaranjada si no de un amarillo pálido, era tan fuerte que daño mis ojos y tuve que cerrarlos, sentí que unas manos demasiado grandes y fuertes aferraban y tiraban mi cabeza, el dolor no se hizo esperar, traté de aferrarme del piso, de los restos de membrana, de las paredes circulares que me rodeaban y que ahora si que podía ver claramente, pero mis manos resbalaban al contacto, miles de sonidos llegaban a mis oídos desde la luz, dañándolos y penetrando fieramente en mi cabeza con un agudo dolor, la luz ahora demasiado brillante dañaba aún más mis ojos traspasando mis párpados cerrados, comencé a desesperarme, la luz, los sonidos, el dolor, me estaba asfixiando, no podía respirar, tome una bocanada de aire que se incrusto como miles de agujas en mis pulmones, el dolor era demasiado intenso, necesitaba respirar, pero el sufrimiento era insoportable, sentía que mis pulmones iban a reventar, comencé a llorar, a gritar, traté de abrir los ojos pero la luz taladró incluso mi cerebro, lloré mas fuerte, sentí un frío intenso, las manos aflojaron su presión, continué llorando con todas mis fuerzas, con miedo, con dolor, escuché suspiros de alivio a mi alrededor, de emoción, risas y felicitaciones de todas direcciones y una voz aguda y fuerte que decía;
- No se preocupe salió todo bien, es un niñito sanito...


Fin.

miércoles, febrero 20, 2008

Crecimiento.

Comenzó cuando era muy pequeño, ni siquiera recuerdo bien el cuando, solo el donde, no se si fue una fría mañana de otoño o una cálida tarde de verano, solo se que llego, no golpeo mi puerta como suele suceder, solo entro de golpe. Empujándome con su fuerza contra la pared de mi habitación, su golpe fue con tal violencia que miles de lagrimas explotaron de mis ojos, mi pecho se hundió y quedo así para siempre, dentro de un agujero que me recuerda cada ves que me miro al espejo su arribo...Con su arribo me robo muchas cosas, perdí mi risa, mi voz, mi soledad y mi alegría, pase a ser un zombi preso de sus reglas, mis ojos ya no miraban como antes, ahora solo veía maldad, pobreza y sufrimiento, lo que antes me parecía bello ahora solo era podredumbre y caos, traté de esquivarlo lo prometo, pero su golpe era inevitable, hasta el día de hoy trato de escapar a su sombra, pero ya es demasiado tarde, ahora solo veo un rostro cansado al mirar mi imagen, ahora solo quiero gritar, pero de hacerlo la gente pensaría que estoy loco, ya no puedo hacer nada un día llego, madure y perdí lo único bello k tenia por dar, mi inocencia...