Juanelo

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lunes, mayo 22, 2006

La vida es un eterno colapso para bien o para mal, si alguien me pregunta si me pasa algo no es nada solo otro colapso...

La vida escapa lentamente por mis poros,
por mi nariz cuando respiro,
por mi boca cuando hablo,
por mis labios cuando beso,
por mis manos cuando las comparto con alguien,
por mí cada vez que me levanto y trato de vivir una vida llena de limitaciones, traiciones,
mentiras y el mundo...
Toda esa gente que ha pasado por mí,
toda esa maldita basura que circula a mi alrededor,
todas esas bullshit que escucho todos los días,
todas esas hueas que tengo que ver y soportar a diario tienen algo de mí,
me van matando lentamente,
van robando el poco d vida que me queda
y me van dejando en una oscuridad absoluta,
¿por qué tengo que dejar que todos tomen algo y yo no tomo nada?,
es mejor asesinar que dejar que te maten,
tengo que reaccionar antes que me dejen sin nada para mí,
matar es la única opción,
pero...
¿para qué matarlos y alejarlos de toda esta mierda,
si es mejor matarlos en vida
y dejarlos como zombis que luchan por conseguir algo de ella... ?


A punto del colapso.

Fin...?

jueves, abril 27, 2006

Hace mucho k no actualizaba esto, ojala les guste este cuento, saludos adeUC
Camino a la luz. (el final del corredor o Pasillo)


Al despertar todo estaba oscuro, solo se veía una luz anaranjada al final de lo que parecía un pasillo que no era mas que un punto a la distancia, comencé a caminar hacia ella con los brazos extendidos temiendo chocar con algo. Cuando llevaba unos diez pasos avanzados, tropecé con algo que estaba tirado en el piso, sin saber por que le hablé y sin saber por qué me respondió. Ese algo resultó ser una persona, que al igual que yo, despertó en medio de la nada y comenzó a caminar hacia la luz, pero él había desistido, ya que no confiaba en ella, se había sentido más segura en medio de la oscuridad, sin hambre ni frío, ahí tirada hasta que algo pasara. Traté de convencerla de que siguiera adelante conmigo pero no tuve éxito, después de rendirme en mi intento, seguí avanzando hacia mi luz de esperanza en medio de esa oscuridad, dejando atrás esa figura que sin saber por que me resultaba demasiado familiar.
Pensé que sería mejor buscar la orilla, para así aferrarme a algo al caminar y de esa manera sentirme un poco mas seguro, me detuve y caminé treinta pasos hacia la derecha sin voltearme en esa dirección, si no que caminando de lado con la vista siempre fija en la luz y con mi brazo derecho extendido para tocar la pared (si la había), y no chocar con ella, pero no encontré nada. Un poco desilusionado, pero sin ánimo de darme por vencido, caminé cincuenta pasos mas de la misma manera, pero el resultado siguió siendo el mismo, en ese momento pensé que lo más probable era que había equivocado el lado y que la pared mas cercana estaba hacia la izquierda, extendí mi otro brazo y comencé a devolverme de la misma manera en la que había llegado.
Cuando hube avanzado ochenta pasos, (y si no me había desviado demasiado), debería estar en el mismo lugar del que había partido, tomé aire y comencé a andar nuevamente contando mis pasos tal como la vez anterior, caminé ciento noventa sin encontrar nada, ya mi desilusión era plena, no sabía por que estaba allí, no sabía donde estaba, no sabía hacia donde iba, todo era oscuridad, (excepto la luz al final del pasillo, aunque ya siquiera estaba seguro que fuera un pasillo), sin saber que hacer, comencé a sentir miedo, y si esto era lo suficientemente ancho para alejarme de la luz y perderme definitivamente en la oscuridad?, pensando en un metro por paso y pensando en que ya había contado doscientos setenta, el pasillo o lo que fuera medía al menos doscientos cincuenta metros, y pensando en que la luz era solo algo diminuto a la distancia, ¿quién me podía asegurar que aquello no era mas que la ranura de una puerta de la cual yo no tenía la llave y que se hallaba mucho mas cerca de lo que parecía?, pero por otra parte había caminado ciento noventa pasos hacia la izquierda y la perspectiva en la cual se veía la luz no había cambiado en absoluto y si esa luz hubiese sido algo tan pequeño como una ranura y se hubiera encontrado a una distancia prudente, por lo menos se hubiera movido un poco hacia la derecha, por un momento no supe que pensar, por otro lado había contado trescientos cincuenta pasos, eso quería decir que no me había tomado mas de seis minutos todo eso, recordé a ese extraño ser tirado en el piso y no quise darme por vencido y terminar igual que él, seguí pensando que podía alcanzar la luz antes de lo esperado, volví a caminar ciento ochenta pasos hacia la derecha para al menos volver al punto del que había partido y así mantener la ruta por la que venía.
Al intentar caminar hacia la luz nuevamente, sentí que mis piernas flaquearon y caí hacia delante con mis brazos extendidos pero algo detuvo mi marcha, algo frío, muy liso, en mis pies yacía una especie de cable muy grueso (fácilmente confundible con una serpiente), el cual había provocado mi caída, traté de incorporarme y me di cuenta que la luz seguía igual de pequeña al otro lado del muro, pero ahora se había vuelto mas brillante, seguí tocando la pared que me separaba de la luz, ahora totalmente seguro que era una especie de vidrio mas flexible, y no dudé en romperlo, lo golpeé con mis puños tan fuerte como pude y miles de trocitos de esa pared se incrustaron en mis manos, sentía como la tibia sangre comenzaba a cubrirlas, pero ni eso ni el dolor importaban ahora, cada vez me sentía mas cerca de mi meta, agrandé el agujero con mis pies y lo atravesé, no sabía porqué, pero mi corazón latía mas fuerte que nunca, ahora sí, la luz se estaba agrandando, me llamaba, algo en mí me decía que no fuera, recordé a la persona tirada en el piso y la sentí parte de mí, como si hubiese estado solo en mi cabeza tratando de aconsejarme y ahora me rogara que volviera, que no me acercara a la luz, todavía se adherían a mí trozos de ese extraño vidrio, estaba bañado de una mezcla de sangre con un líquido viscoso que corría a mis por mis pies hacia la luz, sin poder explicarlo ese líquido me pareció demasiado familiar ya no había dolor, solo ansiedad, me di cuenta que la luz era cada vez mas grande y no porque yo fuera acercándome hacia ella, parecía tener vida propia, como un agujero que se agranda por si mismo para tragar todo lo que está a su alrededor , la luz se hacia cada vez mas potente, mas intensa, la oscuridad se estaba yendo, podía ver mi cuerpo que estaba completamente desnudo, podía ver mis manos que me parecieron demasiado pequeñas y que al igual que el resto de mí, estaban cubiertas de sangre mezclada con ese extraño líquido, todo era muy familiar, pero ¿porqué?, por un momento me detuve, no sabia por que , pero la luz se hacia cada vez mas grande, ya con mayor claridad pude darme cuenta que lo que me había parecido vidrio en una primera instancia, era una especie de membrana transparente, que la sangre en mi cuerpo y mis manos no era mía, ya que no tenía ninguna herida, por un momento comencé a entender, no había encontrado paredes por que no había caminado y cuando realmente lo hice, caí y choqué con aquel muro que ahora estaba completamente destruido, nunca había encontrado a ninguna persona, ya que solo era una voz en mi cabeza que bien pudo ser mi conciencia, comencé a recorrer el lugar con mi vista y lo reconocí inmediatamente, de improviso la luz se hizo demasiado grande y potente, ya no era anaranjada si no de un amarillo pálido, era tan fuerte que daño mis ojos y tuve que cerrarlos, sentí que unas manos demasiado grandes y fuertes aferraban y tiraban mi cabeza, el dolor no se hizo esperar, traté de aferrarme del piso, de los restos de membrana, de las paredes circulares que me rodeaban y que ahora si que podía ver claramente, pero mis manos resbalaban al contacto, miles de sonidos llegaban a mis oídos desde la luz, dañándolos y penetrando fieramente en mi cabeza con un agudo dolor, la luz ahora demasiado brillante dañaba aún más mis ojos traspasando mis párpados cerrados, comencé a desesperarme, la luz, los sonidos, el dolor, me estaba asfixiando, no podía respirar, tome una bocanada de aire que se incrusto como miles de agujas en mis pulmones, el dolor era demasiado intenso, necesitaba respirar, pero el sufrimiento era insoportable, sentía que mis pulmones iban a reventar, comencé a llorar, a gritar, traté de abrir los ojos pero la luz taladró incluso mi cerebro, lloré mas fuerte, sentí un frío intenso, las manos aflojaron su presión, continué llorando con todas mis fuerzas, con miedo, con dolor, escuché suspiros de alivio a mi alrededor, de emoción, risas y felicitaciones de todas direcciones y una voz aguda y fuerte que decía;
- No se preocupe salió todo bien, es un niñito sanito...


Fin.

Dago!!!

domingo, abril 02, 2006

Bueno hay ene gente k le tiene miedo a la oscuridad y esas cosas, este escrito esta dedicado para una maiga a la cual kiero mucho, y teme hasta de su sombra, aitata

Pesadillas Nocturnas

Cuando el sol oculta su brillo tras el horizonte y la luna nos baña con su mortecina luz, aparecen ellos, nuestros temores..., nuestros fantasmas y monstruos sales de sus armarios a apoderarse de nuestras almas y a incrustarse en nuestros pensamientos, nos obligan a actuar como imbéciles e incluso a veces hasta a gritar..., salen de algún rincón, alguna sombra, e incluso de debajo de nuestras camas para subirse a nuestras espaldas o tomarnos de una mano , para así atormentarnos por toda una noche que a veces parece una eternidad.
La soledad inunda las calles, el frío viento nocturno golpea nuestras ventanas y la desolación inunda nuestros corazones, los perros comienzan a aullar a la luna, si es que tenemos suerte y aparece para ayudarnos de alguna forma a ahuyentar las tinieblas y sombras, las aves nocturnas comienzan a revolotear, agitando sus alas para volar en círculos en su macabro ritual, las paredes cansadas por el tiempo y reteniendo todos los ruidos del día se relajan, y comienzan a soltarlos con crujidos, risas e incluso llantos, a esos llantos se suma uno que otro gato llorando por no tener donde esconderse de los horrores de la noche que se acercan con su sombra.
Todo esto se siente, se percibe incluso en el aire que respiramos, tratamos de no mirar, cubriéndonos la cabeza con algo o cubriéndonos los ojos con las manos es que aún estamos levantados, o simplemente metiéndonos bajo las sábanas si es que ya estamos acostados, pero todo esto es inútil, ya que los seguimos viendo con los ojos de nuestra imaginación, que a veces los agranda, los vuelve aún más horribles y poderosos e incluso los sigue viendo cuando ya se han ido, nos negamos a escucharlos, pero de todos modos oímos sus voces dentro de nuestras cabezas, incluso si estiramos la mano fuera de nuestra fortaleza de sábanas y frazadas podemos tocarlos pero sin sentirlos.
El reloj avanza lentamente, su tic-tac se hace cada vez más fuerte y se mezcla con los latidos de nuestro corazón, nuestra respiración se vuelve cada vez mas pesada, ya que el aire escasea en oxigeno dentro de nuestro refugio y si estábamos levantados el miedo seguro nos arrastro a nuestras camas. Ya el sueño se ha ido, la programación de la TV ya ha finalizado por hoy sus transmisiones y no nos atrevemos a estirar nuestro brazo para encender la radio o buscar el control remoto, para leer se necesita luz, y por miedo a lo que uno puede ver, nos abstenemos de encenderla, los minutos transcurren lentamente y uno solo puede esperar y orar bajo las sábanas hasta que el sonido de un gallo lejano o un despertador nos avisa que otro día ha comenzado, ya poco nos acordamos, pero sabemos , que cuando anochezca, a algo hay que temer...

Dago Grunge!!!
1999!!!

jueves, marzo 23, 2006

Hace ene k no subia nada, na k decir de este escrito, solo un cuento, un volón como dice su titulo, saludos

Volón

En la radio pura música chatarra, nada agradable que pudiera animarlo, tenía ganas de fumar un cigarrillo, pero desgraciadamente no podía hacerlo en la casa, el tic-tac del reloj lo estaba volviendo loco, lo único que quería era pode salir y buscar libertad, tranquilidad y placer donde fuera necesario, no del tipo de placer mundano que Uds. Piensan, sino que un placer espiritual, aquel que llena el alma, no el cuerpo. El estaba dispuesto a llegar donde fuera necesario para poder alcanzar su objetivo, se vistió, tomo unos cigarros, su billetera, unas monedas y partió, pensó en llevar equipaje pero luego se auto convenció que de llegar a encontrar su objetivo no necesitaría nada mas que a el mismo. Los cigarros, bueno ya saben, algo que el nunca podía dejar, las monedas, para mas cigarrillos, y la billetera, solo por costumbre, fue así como comenzó su búsqueda.
La calle estaba vacía , excepto por uno que otro taxi que pasaba velozmente a su lado, el caminaba al ritmo de una canción que no podía recordar y por primera vez en años extraño el último regalo que le dio su papá antes de morir, no por el valor sentimental, sino que por la utilidad que tendría en estos momentos su walkman. Fue así como comenzó a imaginar que llevaba un personal y comenzaron a pasar por su cabeza frases tales como; concierto rock y guitarras, es la hora en rock and pop, la música comienza de cero, etc, etc, etc y comenzó un desfile de locutores y canciones que volverían loco a cualquiera, pero él siguió su búsqueda.
Al cabo de una hora de camino comenzó a tener frió y encendió un cigarrillo, se sorprendió al ver donde estaba y cuanto había caminado en una hora, contó su dinero y vio que le alcanzaba para tomar un bus solo de ida hacia el mar, sonrió al ver que la joven, de aproximadamente 25 años, usaba frenillos y pensó en el mismo cuando a la edad de 13 paso por eso y un pequeño escalofrío subió por su espalda, pago y vio que aún le quedaba un poco de dinero y eso le animó.
Ya en el bus decidió que era hora de dormir un poco, llegaría de noche y su búsqueda tendría que seguir, no podría dejarla por dormir... . Despertó en un terminal que ahora se llamaba rodo viario, al menos en esta parte del mundo, y eso lo hizo sonreír, caminó otra hora por calles solitarias, aunque de ves en cuando una que otra puta o una patrulla de pacos se le cruzaban, no le importaba, por que sentía porque sentía que ya estaba cerca de lo que buscaba, pensó en su familia que vivía en ese lugar pero ya era muy tarde y visitarlos solo lo retrasaría mas.
El frío comenzó a molestarlo nuevamente y tubo que encender otro cigarrillo, ya solo le quedaba uno así que se detuvo en una shell a comprar otra cajetilla, luego de eso siguió su camino.
Hacia mucho frío y el reloj marcaba casi las seis cuando el se detuvo, contemplo el mar con una fascinación creciente, nunca había visto el mar tan hermoso en la noche, por unos instantes sintió unos locos deseos de saltar al agua, pero estaba en un acantilado muy alto, a lo lejos unas gaviotas nocturnas se clavaban y desaparecían en la oscuridad del mar, al verlas él pensó; ¿por que no?, se quito la ropa y sin pensarlo dos veces saltó...
Cuando iba a medio camino de pronto recordó algo y se arrepintió de haber saltado, era muy alto, abajo habían piedras filosas, la corriente era fuerte, de caer bien, era demasiado empinado para volver a subir, pero ya no pudo hacer nada, solo resignarse, no podía volver a tras a buscar sus cigarrillos y el encendedor que se le quedaron en la camisa.

Fin

lunes, marzo 06, 2006

Quíen no ha soñado alguna vez con conocimiento ilimitado?, con poder saber todos los secretos de la vida y de la muerte?, creo k almenos para mi el alcansar ese conocimiento es el limite de la perfección pero cual seria el costo?, espero que lo disfruten, suerte

Pd: este cuento ice 2001, por que es la fecha cuando lo comence pero tarde mucho en poder darle la forma desiada.

El final de los días.

¿Algún día fuiste feliz? pregunte al viejo hombre que permanecía inmóvil frente a la niebla del tiempo...
¿Algún día brilló la alegría en tu mundo?, insistí...
Él me respondió con una gran carcajada que en ves de suavizar o alegrar mi espíritu, lo vació completamente, congeló mis esperanzas y alejó de mi cuerpo mi alma...
Disculpa si te ofendí, le respondí, sin saber por que su risa se hizo mas fuerte y aguda, una sonrisa se dibujó en su rostro, o al menos eso parecía, por que se asimilaba mas a una mueca diabólica, casi fantasmal, por un momento sus ojos brillaron con luz propia, como si estuvieran viendo dentro de mí, iluminando los rincones mas recónditos de mi alma, leyendo mis secretos mas oscuros, pero antes que pudiera darme cuenta volvieron a apagarse y a convertirse en dos antorchas sin fuego...
Estábamos sentados en unas rocas frente a un mar completamente oscuro, una fría noche nos cobijaba, una noche sin luna ni estrellas, solo unas espesas nubes que cubrían el cielo, a lo lejos se divisaban unas aves monstruosas, que aleteaban levantando una brisa húmeda que llegaba a nuestro rostro, él me indicó un cerro en el cual había una especie de cruz:
- Ahí estoy sepultado -, me dijo, - nunca he sabido el por que de la idea de sepultarme en un cerro, solo puedo creer que es mas difícil la muerte que la vida, o tal vez, solo trataron de enterrarme lo mas lejos posible para no tener que recordarme - , agregó.
Yo no sabía que decir, estaba totalmente anonadado por las características del paisaje, que escapaban a cualquier cosa conocida, era un mar infinito de tinieblas espesas, del cual solo sobresalían formaciones rocosas parecidas a la en que yo estaba, sin saber por que, comenzaron a aparecer de improviso no una sino que diez lunas, todas de diferente color y tamaño, dando unos tonos aún mas lúgubres al paisaje y aunque parezca tonto, todas esas lunas (si es que realmente lo eran) tenían facciones, si facciones, todas tenían cara, todas representaban algo, excepto felicidad... , pero eso no era lo peor, lo mas terrible eran esas aves, si es que se les podía llamar aves, tenían plumas eso sí, totalmente negras, eran inmensas, como grandes planeadores que giraban en círculos sobre nuestras cabezas, sus alas eran como dedos con largas uñas encorvadas, sus garras eran afiladas y sin duda asesinas, contemple nuevamente el cielo que comenzaba a despejarse, algunas estrellas habían aparecido en él, pero no eran comunes y corrientes, ya que eran unas enormes bolas de fuego que giraban como satélites alrededor de las lunas, dejando una siniestra estela rojiza a su paso.
El viejo hombre se puso de pié, medía cerca de dos metros, caminó hacia la orilla de la roca dándome la espalda e indicó con un dado hacia arriba.
- Nunca las oigas, su grito puede ser fatal, si no quieres terminar como yo es mejor que me hagas caso -
Levante mi cabeza sin entender del todo lo que aquel extraño ser me decía, y lo que vi me horrorizó aún mas, las aves estaban peleando entre sí, se mordían, por que ahora estaba seguro que tenían dientes, y se rasgaban con sus garras, por un momento pensé que iba a gritar ,pero me contuve llevando una mano a mi boca, no quería seguir mirando pero estaba hipnotizado por el siniestro y macabro espectáculo, de repente una de esos monstruos calló herido y comenzó a precipitarse hacia el mar, pero antes de que cayera, una gran masa gris salió del mar y la devoró en el aire.
- Que fue eso - , pregunté.
- No te preocupes es algo normal, tienen que alimentarlo o de lo contrario las devoraría a todas, es asunto de sobre vivencia, el mas débil siempre sucumbe ante el mas fuerte - , respondió. - Tápate os oídos, ahora viene su grito de triunfo -.
No alcancé a reaccionar, solo grite y comencé a sentir como miles de agudas agujas penetraban en mis oídos y llegaban directamente a mi cerebro, mi nariz comenzó a sangrar, mis ojos luchaban por salirse de sus orbitas, se me nubló la vista y caí gritando, tapé mis oídos con mis manos pero no sirvió de nada, su horrible grito estaba dentro de mi cabeza taladrando mis sesos, comencé a revolcarme en el suelo gritando de dolor, mis oídos también sangraban, el dolor se hizo mas intenso, recorría todo mi cuerpo, hasta que perdí el conocimiento...
- Despierta niño y límpiate esa sangre o acaso ¿quieres que leviatán venga por ti? -
Comencé a mover mi cabeza para poder despertar, aún me dolía todo el cuerpo y mis oídos zumbaban como si un pequeño cable con corriente los atravesara.
- ¿Despierta te digo o acaso estas sordo? -
No podía responderle, no podía articular palabra alguna.
- ¿Levántate imbecil o no te das cuenta que la sangre lo llama? -
- ¿Viene por nosotros? – fue lo único que alcance a articular.
- Por ti – me respondió, - es tu sangre, sangre fresca, yo ya no tengo con que alimentarlo y de todas formas nunca atacaría a un guardián-
- ¿Guardián de que? – le grité, pero antes de que pudiera responderme un terrible terremoto comenzó a sacudir la poca tierra que me sostenía, miré hacia arriba y las aves huían, el viejo hombre reía y tras él, una masa sin forma de un gris rojizo se levantó del mar, - ya es demasiado tarde - me dijo, - traté e advertirte pero tú no quisiste obedecer - , - ¿que esta pasando?, ¿que significa esto? – le pregunté, pero no obtuve ninguna respuesta, la masa se acercaba cada vez mas a mí y casi me tocaba cuando el cielo se abrió, la oscuridad dio paso a una luz dorada que me encegueció, el temblor cesó y cuando pude abrir mis ojos nuevamente pude ver al viejo hombre como realmente era, tenía piernas de cabra, su torso era humano, pero demasiado desarrollado y velludo, sus orejas eran largas y se pegaban a su cráneo, su boca se alargaba hacia los costados y se entre abría dejando ver unos colmillos anaranjados, tenía cuernos y una espesa cabellera negra que le llegaba hasta la cintura, él se cubrió la vista y se escondió tras unas rocas maldiciendo, levante mi vista y vi un ser hermoso y halado, un ser dorado que brillaba con luz propia, con largos cabellos rubios que flotaban en el aire, ahora menos que nunca podía entender lo que pasaba.
- ¿Que haces aquí? - me preguntó.
No sabía que decir, aún no podía salir de mi estupor, lo único que atine a hacer fue a agachar mi cabeza con vergüenza sin saber por qué.
- Busco la felicidad y el conocimiento para poder aprovecharla - , respondí.
- ¿No crees que este es un lugar poco indicado para buscarla? -
- Y si no aquí donde - le dije, - la he buscado toda mi vida sin siquiera acercarme a ella, si bien aquí no puedo encontrarla, al menos puedo obtener conocimiento para ayudar a los demás,
- Ayudar a quien ¿a ti mismo? -
- A mi alma- continué, - siempre estuvo luchando por una meta invisible, tratando de obtener el conocimiento absoluto y nunca se me dio una oportunidad...
- Nunca buscaste en el lugar indicado – me dijo, - ven con migo y te daré felicidad -
- ¿Felicidad y conocimiento? -
- Felicidad - respondió.
- No es justo, quiero ser Dios... -
Un gran trueno sonó sobre mi cabeza caí de rodillas azotado por un gran peso invisible, trate de levantarme y no pude, miré hacia el cielo y el ser halado se estaba alejando...
- Vuelve aquí - le rogué, - te suplico que no me dejes solo, no quise decir eso, pero no puedo renunciar a saber tengo derecho.
- ¿Derecho a qué?, ¿ a saber los secretos de la vida y de la muerte?, ¿a jugar con el destino de otros como jugaste con el tuyo?
- Quien eres tú y por que me haces esto, ¿por qué no me dejas saber?, lo necesito, viví y morí para esto, no es justo que me prives de eso...
- Yo no te lo puedo dar, yo solo vine a advertirte que no siguieras adelante con esto, pero veo que es demasiado tarde, adiós...
- No es justo... – grité.
- Tu no sabes lo que es justo o no, de echo no sabes nada y no me preguntes por que yo tampoco te lo puedo decir, - ves a ese ser – me preguntó apuntando hacia donde estaba escondido el viejo, - tiempo atrás él fue un hombre igual que tú, que también buscó el conocimiento absoluto y lo encontró, descubrió muchas cosas y ahora se esconde por que se avergüenza de si mismo, así como lo ves, es como el se ve así mismo, y tú serás como él, adiós... -
Él se elevó y fue tragado por la luz que fue desapareciendo lentamente hasta que nuevamente el cielo se cerro en tinieblas, mire hacia abajo y lo comprendí todo, el conocimiento que tanto busqué comenzó a llenar mi cabeza, ahora lo sabía todo, miles de ideas recorrían mi cerebro, pero la sensación no era placentera, tal como me lo dijo el ángel me arrepentí, traté de huir, pero sabia que no había escapatoria, todo era demasiado obvio ahora, conocí la maldad y la reconocí en mí, lloré de impotencia y me avergoncé de mi mismo, ya no podía ir a ninguna parte, me acerqué a la creatura, que ahora sabia, había vivido siglos, me senté a su lado y divisé mi nuevo hogar.
- Acostúmbrate a tu nueva casa – me dijo, - ahora serás un guardián del infierno al igual que yo, tu felicidad será ver como miles de almas se ahogan en este mar de sufrimientos, al igual que las aves el mas débil sucumbe ante el mas fuerte, disfruta de tu conocimiento porque será eterno -.
Traté de llorar pero ya no tenía lágrimas, ahora lo entendía todo, no había nada que no supiera, pero era demasiado para mí, ya no tendría ninguna oportunidad, pero tendría toda una eternidad para arrepentirme y cargar con mi cruz, y por supuesto, disfrutar de todo lo que sabia...


Fin.


Dago. 2001!!! Grunge!!!